Conversaciones con el Cosmos

Hemos hecho contacto. Dejo para cada quien el creer en el origen de esta inteligencia, pero los invito a escuchar su mensaje.

“…¿De dónde vienes?…  ¿Y dónde están nuestros padres, es decir, tus hijos?… ¿Con qué galaxias está conectado el hoyo negro del centro de nuestra galaxia?… ¿Piensan intervenir algún día y presentarse ante nosotros?… ¿Pero qué pasa si el pájaro muere dentro del huevo y nunca nace?… ¿En qué consiste la evolución?…”

 

 

 

Transcripción:

 

Bien amigos. Hemos contactado a una inteligencia que afirma vivir en las estrellas, sostuvimos una plática que dramatizare en este podcast. Dejo para cada quien, en lo personal, el creer en el origen de esta inteligencia, pero los invito a escuchar su mensaje, y a contrastarlo con su experiencia y sus creencias. Lo que les haga sentido tómenlo, lo que no, deséchenlo.

 

– ¿De dónde vienes?

– Es difícil responder esa pregunta.

 

– Bueno, Naciste en algún lugar de esta u otra galaxia? En dónde vives?

– No tengo pertenencia a  algún lugar en el espacio, ni a algún momento en el tiempo.

 

– Perdón pero no entiendo lo que intentas decirme.

– Soy de aquí y soy de ahora.

 

– Bien. Pero en ¿Dónde vives?

– Mi civilización vive en las estrellas.

 

– En cierto sentido nuestra civilización también vive en una estrella, o de una estrella. Podrías darnos mas detalles? De que tamaño es tu civilización?

– Somos uno solo. Desde hace muchas generaciones nos fusionamos en una sola entidad. Somos lo que ustedes definirían como una mente de colmena.

 

– ¿Renunciaron voluntariamente a su indiviudualidad?

– En cierta forma… siempre fuimos uno solo. Como ustedes… a lo que renunciamos fue a nuestra… relatividad.

 

–  ¿Viven en las estrellas como nosotros, es decir, en un planeta que se alimenta de la energía de una estrella?

– No. Nosotros nos alimentamos directamente…. de ellas. Son nuestros hogares. No tenemos planetas, ya. Tomamos de ellas directamente lo que necesitamos. A veces nos quedamos ahí, a veces viajamos.

Muchas de las estrellas que se ven desde tu Planeta son nuestras… creaciones. La mayoría de las  primeras estrellas ya están extintas. Nuestros abuelos decidieron crear nuevas … estrellas cuando el Universo se comenzó a … enfriar. Comenzamos por crear una estrella, después creamos cúmulos de estrellas, y luego Galaxias enteras.

 

– ¿No son ustedes de esta Galaxia?

– No. Nuestra Galaxia ya no… es.

Este Universo no es la primera versión física de un universo. Ha habido más versiones de este Universo que átomos en tu Planeta.

Las primeras versiones duraron instantes. Fueron meras pulsaciones. Universos Instantaneos. Cada vez las condiciones iniciales… cambiaron. Eventualmente comenzaron a durar más, a permitir más relaciones entre sus partes.

Luego duraron mucho tiempo, demasiado. Se enfriaron. Murieron.

No pudieron crear… lo que conoces como vida, mucho menos vida inteligente.

El universo se expandió, se contrajo y comenzó de nuevo muchas veces antes de que por el caos se dieran las condiciones para que surgiera una civilización inteligente capaz de resguardar la integridad del Universo, de hacerlo durar… más. Esa civilización somos nosotros.

Esa civilización somos nosotros.

Nosotros somos esa civilización.

 

– ¿Hace cuanto tiempo sucedió eso?

– Tu lenguaje no me permite responder esa pregunta.

 

– ¿Cómo llegaron al Planeta Tierra?

– Nosotros nunca llegamos a este Planeta, ni a esta Galaxia. En algún momento de nuestra historia, cuando alcanzamos nuestro máximo potencial y logramos la felicidad y la paz, nos dedicamos a intentar conocer nuestros… orígenes.

Nos recreamos a nosotros mismos, miles de millones de veces, y enviamos a esos hijos nuestros…. a miles de millones de galaxias. Y los observamos.

Esta Galaxia fue el hogar de alguno de nuestros hijos.

 

 

– Es decir, ¿como un experimento del tamaño del universo?

– No. No como un experimento. Fue una simulación. Así como ustedes realizan simulaciones en sus … computadoras para saber dónde va a llover mañana, nosotros las hemos realizado para estudiarnos a nosotros mismos y a nuestro pasado, con una diferencia.

 

 

– ¿Cuál diferencia?

– Que nuestras simulaciones no son realizadas en computadoras, sino en el mundo real. Esta Galaxia es un ejercicio.

Aquí surgió la vida. Surgimos nosotros, de niños. Y nuestros niños crecieron, y crearon sus propios niños. Y llevaron a esos niños a todos los rincones de esta Galaxia

Ustedes son… mis nietos.

 

 

– ¿Y dónde están nuestros padres, es decir, tus hijos?

– Esa especie, sus padres, nuestros hijos, colonizaron hace miles de millones de años esta galaxia. Y luego la abandonaron a su suerte. Crearon vida, y se fueron.

 

 

– ¿A dónde se fueron?

– No lo sabemos.

 

 

– No entiendo. ¿Cómo puede ser eso?

– Un día dejaron de existir. Sabemos que supieron de nosotros, sus padres. Se emanciparon de este universo. Se independizaron de nosotros. No sabemos donde están, creemos que logaron reducir su universo, al núcleo de un átomo.

 

 

– ¿Como es posible que los hayan perdido?

– Por condiciones iniciales que no entenderías, este experimento, en esta galaxia, dio resultados distintos a lo que esperábamos. Quisimos recrearnos para estudiarnos, pero creamos algo diferente.

Los subestimamos, creímos poder controlarlos. Se rebelaron. Tal vez nosotros hicimos lo mismo en su momento. Aprendimos mucho de ellos. Sabemos que construyeron  estrellas, y hoyos negros, y crearon una especie de circuito de comunicación intergaláctica utilizando los hoyos negros naturales, y también algunos creados por ellos.

 

 

– Suena a ciencia ficción. ¿Cómo funciona ese sistema de comunicación?

Los hoyos negros fueron reprogramados para conectarse entre ellos, como un sistema de tren subterráneo. Al entrar en uno, dependiendo de la masa y volumen y la cantidad de radiación en las moléculas de tu cuerpo, terminarías siendo expulsado en otro hoyo negro, en otra parte del Universo.

 

 

– ¿Con que galaxias está conectado el hoyo negro del centro de nuestra galaxia?

– Con ninguna, este hoyo negro es diferente. Si cayeras ahí, no viajarías a ningún lugar. No te darías cuenta de nada, solo surgirías ahí mismo, mucho tiempo después, en los últimos momentos de ese hoyo negro. Tal vez al final de esta versión del Universo.

 

 

– ¿Es entonces una máquina en el tiempo?

-No. No estarías viajando en el tiempo. El tiempo estaría viajando en ti, de una manera muy acelerada, tan acelerada que no lo podrías percibir.

 

 

– No moriría?

– No. Los cambios en tu estructura orgánica serían imperceptibles. Tus funciones no serían alteradas, pues los cambios operarían directamente en tus partículas.

 

 

– Interesante. Entonces nosotros somos los hijos de tus hijos. ¿Somos diferente a ellos? ¿A ustedes?

– Son diferentes. Son… especiales.

 

 

– ¿En que sentido?

– Ustedes fueron creados por sus padres con una intención concreta, que desconocemos. Sabemos que los abandonaron a su suerte hace mucho tiempo cuando ustedes eligieron convertirse en ellos.

Ustedes se emanciparon de los emancipados. Creemos que los siguieron estudiando hasta hace algunos miles de años.

 

 

– ¿Nos emancipamos de ellos, como ellos de ustedes?

– Sí. Pero ustedes no estaban listos. Abandonaron su hogar materno siendo apenas unos niños. Se rebelaron desnudos. Y ahora su futuro es incierto.

 

 

Continuará…