paradoja de fermi
¿Cuando se bifurcó planetariamente la vida en esta Galaxia?

 ¿Antes de la vida inteligente? ¿Después de la vida inteligente? ¿De manera voluntaria? ¿De manera accidental?

 

 Si la vida se propagó ya siendo inteligente, y fue de manera voluntaria, es decir, si hace mucho tiempo LECA decidió llevar vida a otra planetas… ¿esa civilización originaria sigue existiendo? Supongamos que esa civilización originaria, llamémosles Los Ingenieros, supongamos que los ingenieros llevaron vida no a uno, sino a varios planetas de esta galaxia, miles, o millones de planetas. ¿Seguirán vivos los ingenieros? ¿Seguirían preocupados por lo que fue de sus hijos? O estarán ya en otra galaxia, o en otra dimensión, explorando cuestiones que escapan todavía a nuestra imaginación…”

 

 

 

 

Transcripción:

 

Buenos días, o buenas tardes, o buenas noches. La vida extraterrestre, que tema tan interesante. En lo personal creo que los gobiernos están preparándose para hablar finalmente de este tema de manera abierta. Pero bueno, mientras sigamos cuestionandonos y asumiendo con las herramientas que la evidencia y la lógica nos dan.

 

El capítulo pasado concluimos tres cosas:

  1. Los aliens existen,
  2. Estamos relacionados a nivel genético con ellos,
  3. Partimos de un mismo ancestro en común.

 

Vamos a ponerle un nombre a este ancestro en común.

 

Los científicos le llaman LUCA al Last Universal Common Ancestor, o último ancestro universal común, que tenemos todas las especies que vivimos en el planeta Tierra. Vivió aproximadamente hace 3.5 billones de años y era poco más que un amoeba, pero fue la primera madre de todo lo que hay en la Tierra.

También los científicos hablan de un  CHLCA, que es el last common ancestor shared by the Homo (human) and Pan (chimpanzee and bonobo). Es decir, el último ancestro en común entre el género humano, y el género Pan, de los chimpancés y bonobos que vivió hace aproximadamente 6 millones de años.

¿Cómo le llamamos a aquel ancestro en común que podríamos tener con los alienígenas?

 

LECA: Last extraterrestrial common ancestor. Último ancestro extraterrestre en común.

 

Con los argumentos que he expuesto anteriormente, resulta bastante probable y lógico que exista Leca. Y de su existencia, surgen todavía más preguntas.

¿De donde viene LECA?

Pudo haber surgido en la Tierra, y haber dejado la tierra, y luego regresado después de varias extinciones masivas aquí mismo.

Pudo haber surgido en otra galaxia y haber visitado esta galaxia y fertilizado este planeta hace mucho tiempo.

Pudo haber surgido en esta misma galaxia, y haber fertilizado muchos de sus planetas, incluyendo el nuestro.

 

¿SI este es el caso esa fertilización fue voluntaria o accidental? Por que puede ser que inclusive los extraterrestres que nos han visitado en los tiempos modernos, no tengan conocimiento de la existencia de Leca, y que la propagación de su código genético a través de los planetas como el nuestro, haya sucedido mucho antes de que el árbol genealógico de Leca haya alcanzado la inteligencia. Es decir, puede ser que el LUCA terrestre, haya sido alienígena desde un principio.

Por ejemplo, supongamos que nosotros fuéramos Leca, los primeros. ¿Cuando  hubiéramos mandado nuestro ADN a otros lugares? Puede ser que sucediera, en esa hipótesis, antes de que el género humano surgiera aquí, como por ejemplo si un meteorito como el de los dinosaurios hubiera chocado con la tierra mandando fragmentos de piedra con vida microbiana al espacio y de ahí a otros planetas donde la vida creció como aquí. A esto se le conoce como panspermia.

O, en la misma suposición de que nosotros fuéramos Leca, imaginemos que en pocos años visitemos marte, y después otros sistemas solares y llevemos vida a esos planetas, de manera microbiana, o también de manera ya desarrollada en plantas y animales. No es poco probable, en poco tiempo visitaremos otros planetas y en pocos siglos otros sistemas solares y galaxias. La velocidad de la luz no será para siempre un impedimento, aunque la mayoría de los científicos de hoy diga que sí lo es.

En mi libro, 2048, que habla sobre el futuro, explicó que en la década de los 2030 la humanidad lanzó al espacio un proyecto llamado Diente de Leon, por la flor de ese nombre, que contenía miles de millones de naves de tamaños nanométricos que se esparcieron por toda la galaxia a velocidades superlumínicas, es decir, más rápidas que la luz, y que cuando llegarona  sus planetas se replicaron a si mismas hasta desarrollar pequeños laboratorios de exploración y análisis de la vida en otros sistemas solares. Es una posibilidad que esto o algo similar, ya haya pasado.

 

Entonces, ¿cuando se bifurcó planetariamente la vida en esta Galaxia?

 

¿Antes de la vida inteligente? ¿Después de la vida inteligente? ¿De manera voluntaria? ¿De manera accidental?

 

Y todavía surgen otras preguntas, y perdónenme por divagar tanto pero es importante que seamos conscientes de todas los matices de gris que existen a la pregunta de si existe o no la vida inteligente alienígena. No es blanco o negro.

 

Si la vida se propagó ya siendo inteligente, y fue de manera voluntaria, es decir, si hace mucho tiempo LECA decidió llevar vida a otra planetas… ¿esa civilización originaria sigue existiendo? Supongamos que esa civilización originaria, llamémosles Los Ingenieros, supongamos que los ingenieros llevaron vida no a uno, sino a varios planetas de esta galaxia, miles, o millones de planetas. ¿Seguirán vivos los ingenieros? ¿Seguirán preocupados por lo que fue de sus hijos? O estarán ya en otra galaxia, o en otra dimensión, explorando cuestiones que escapan todavía a nuestra imaginación.

 

Esto lo pregunto por que es fácil creer que para los ingenieros nosotros seríamos muy especiales. Pero probablemente no, probablemente solo sembraron la vida aquí, y se fueron a hacer cosas mucho más interesantes. Tal vez ya se les olvido que existimos, o tal vez nos voltean a ver cada 10,000 años solo para registrar en un libro de registros científicos, lo que ha sido en este planeta, de uno de sus miles de millones de planetas que han fertilizado en todo el universo. Esta fertilización cósmica de los Ingenieros no fue toda una cruzada en naves espaciales tipo Star Trek en donde cada nueva planeta era todo un evento. Al contrario, estos seres enviaron miles de millones de minúsculas naves en todas las direcciones de la Galaxia, como un agricultor siembra en su campo semillas por aquí y por allá, sin preocuparse mucho por donde caen ni por el futuro de cada semilla en lo individual.

 

En ese sentido, no somos especiales para ellos, y tal vez eso responde la Paradoja de Fermi.

 

¿Qué es la Paradoja de Fermi?

 

La Paradoja de Fermi, es la aparente contradicción que hay entre las estimaciones que afirman que hay una altísima probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes en el universo observable, y la ausencia de evidencia de dichas civilizaciones. Es decir. Es extremadamente probable, según las estimaciones, que existan los aliens. Pero, entonces dónde están? Esa es la paradoja de Fermi. Surgió en 1950 en medio de una conversación entre el físico Enrico Fermi y otros físicos del laboratorio pero ha tenido importantes implicaciones en los proyectos de búsquedas de señales de civilizaciones extraterrestres (SETI).

 

La Paradoja de Fermi – Trata de responder a la pregunta: ¿Somos los seres humanos la única civilización avanzada en el Universo?. La ecuación de Drake estima que existen alrededor de 100,000 civilizaciones inteligentes solo en nuestra Galaxia, y 100 billones de billones en el Universo observable. Es por ello que es paradójico que no hayamos hecho contacto, y el famoso científico Enrico Fermi ofrece 10 posibles razones por las que este contacto no se ha dado, que en resumen son la siguientes:

 

  1. No hay señales de vida por que no existen otras civilizaciones, y para esto da posibles razones para que no existan.
  2. Sí existe la vida extraterrestre, y ya visitaron la tierra, pero antes de que estuviéramos aquí.
  3. La galaxia ya fue colonizada, pero vivimos en un área desolada de la galaxia. En un rincón abandonado, un suburbio aburrido.
  4. Colonizar la Galaxia es un concepto ridículo para las civilizaciones avanzadas.
  5. Hay especies depredadoras allá afuera, y la vida inteligente lo sabe y prefiere no mandar señales de vida.
  6. Existe solo una especie allá afuera, un superdepredador que ha exterminado a todas las civilizaciones, y falta la nuestra.
  7. Hay muchas señales de vida y ruido, pero nuestra tecnología es muy primitiva.
  8. Nuestro gobierno ha escondido la evidencia.
  9. Existen, pero nos están observando como un zoológico.
  10. Estamos equivocados respecto a lo que la realidad es.

 

Todas estas hipótesis son muy divertidas, y tienen en común tres premisas:

  1. Existe la vida extraterrestre
  2. Existe la vida extraterrestre con tecnología para hacer contacto con nosotros
  3. La vida extraterrestre que puede hacer contacto con nosotros, quiere hacer contacto con nosotros, entonces ¿por qué no ha pasado?

 

El error de la Paradoja de Fermi, está en la tercera premisa. ¿Por qué estamos tan seguros de que la vida extraterrestre tendría un interés en hacer contacto con nosotros?

Supongamos que estamos en el año 3000 D.C., o 4000D.C., o 2050 si somos muy optimistas respecto a la Singularidad que Ray Kurzweig prevé sucederá en esos años y exponenciará el desarrollo tecnológico de la humanidad a niveles inimaginables.

Supongamos que tenemos la capacidad de explorar y visitar otros planetas de otras estrellas dentro de la Galaxia, esos miles de millones de planetas similares a la Tierra en cuanto a recursos, a distancias de sus estrellas similares a las de la Tierra y el Sol.

¿Cuántos de esos planetas visitaríamos efectivamente, más allá de mandar una sonda a escanear los tipos de vida que existen en el mismo?

¿Qué formas de vida merecerían nuestro interés, más allá del de catalogarlos?

¿Existe alguna razón imaginable por la que la humanidad consideraría realizar el esfuerzo de exterminar o ser hostil con alguna de esas especies, de alguno de esos planetas?

La respuesta la tenemos aquí mismo, en el Planeta Tierra:

Existen algunos pueblos en Perú, Colombia, y el Amazonas que jamás han hecho contacto con la civilización moderna. Imagina que para ellos, el mundo entero es lo que ellos conocen: la selva. Para ellos, el hacer contacto con la civilización moderna, sostener un Iphone en la mano, es el equivalente que para la civilización moderna sería hacer contacto con especies alienígenas. Su mundo se vería redefinido, sus creencias, su religión, su vestimenta, su manera de pensar. Sería el antes y después más relevante en la historia de su pueblo.

 

Sin embargo, ¿sería igual de relevante para nosotros, el hacer contacto con ellos?

La respuesta es no. La civilización moderna no está preocupada en saber cómo viven esos pueblos, está preocupada por hacer nuevos descubrimientos, viajes interplanetarios, nuevas tecnologías. Salvo contadas excepciones, para casi todos los humanos es muy poco relevante hacer contacto con estas civilizaciones antiguas, estamos muy preocupados con nuestras metas personales, nuestras metas nacionales, y nuestras metas globales. No veo al embajador de la ONU haciendo una visita a esas tribus, para invitarlas a formar parte de la comunidad internacional. Como tampoco veo al líder de una Civilización Galáctica, presentándose ante nosotros, simios autodestructivos, para invitarnos a formar parte de su hercúlea civilización.

Algunas de nuestras tecnologías modernas pudieran marcar una diferencia sustancial para esos pueblos de la selva, como por ejemplo, los purificadores de agua, o algunos antibióticos:  pero no tenemos un incentivo práctico para compartirlas, solo nuestra compasión. Son pocos los exploradores que tienen el interés en hacer contacto con esas civilizaciones, y aún ellos prefieren practicar una política de no intervención para no afectar los usos y costumbres de esos pueblos, o enfermarlos con gérmenes y bacterias a las que no son inmunes como el resto del mundo.

De la misma manera, para las civilizaciones alienígenas, aunque nos duela en el ego, es muy poco relevante hacer contacto con los terrícolas. El grueso de los alienígenas está más preocupado por sus propios retos, que escapan nuestra imaginación (viajes intergalácticos, sistemas de defensa contra supernovas o magnetrones, viajes interdimensionales, desactivación de hoyos negros próximos, creación de nuevas estrellas artificiales, etc.), que en hacer contacto con la poco interesante, y muy atrasada especie humana. Es muy poco el interés que pudieran tener en nuestra primitiva tecnología, de hecho estarían más interesados en entender el mal uso que le hemos dado a nuestra tecnología, pero prefieren entenderlo desde lejitos.

Si algunos de los avistamientos OVNIS que han sido reportados, son reales, probablemente sea un alienígena de nombre “X”, haciendo una aburrida labor de exploración como servicio social para poder enlistarse en el cuerpo de exploradores de otras Galaxias, de otras dimensiones, de nuevos Hoyos Negros, o de civilizaciones verdaderamente avanzadas, de las que sí pueden aprender algo nuevo.

Esa es la verdadera razón por la que no hemos hecho contacto formal con otras civilizaciones: no están interesadas. ¿Qué tan interesados estaríamos nosotros en conocer o plantear una conversación con una tribu de Homo Habilis hostiles entre ellos mismos, que disfrutan de incendiar el mismo árbol en el que viven viendo como el mismo fuego que ellos crearon destruye sus hogares, sin hacer nada al respecto?

Tal vez en algún futuro cercano, o lejano, cuando hayamos probado ser una civilización lo suficientemente inteligente mínimo para no estar destruyendo al Planeta que nos da la vida, y a nosotros mismos, o la selección natural haya hecho de las suyas, y en unos cuantos millones de años la vida terrícola sea más evolucionada (segundos cósmicos), merezcamos el interés y el tiempo de un embajador formal de otra civilización o de la Federación Galáctica.

Pero hasta entonces, ¿por qué molestarse en hacer contacto con una especie que probablemente se extinga en un muy corto periodo de tiempo, en una escala cósmica, por consecuencias de su propio actuar? Ni siquiera tienen incentivos para dejarse ver desde aquí, con nuestras herramientas SETI. Y debe de ser, obviamente, muy fácil para ellos esconderse de nosotros.

 

Si no pasamos esa prueba, la prueba de la supervivencia, no merecemos el tiempo de otras especies que han logrado sobrevivir, a pesar de sí mismas.

Esa es la verdadera razón: para los ojos de las civilizaciones alienígenas, somos una especie primitiva, peligrosa, y auto-destructiva que prefieren observar… desde lejos.

Cuando evolucionemos, seguramente tendremos noticias de ellos, mientras tanto ocupémonos en salvarnos de nosotros mismos.

Esa es la moraleja de este podcast. Es divertido pensar sobre lo que hay allá arriba, imaginarnos a nosotros mismos volando entre las estrellas entre ángeles y dioses, descubriendo nuevas galaxias y nuevas realidades en compañía de aquellos seres míticos y divinos con los que nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos han soñado. Es bellísimo imaginar cómo es allá arriba. Pero la triste realidad es que todavía no merecemos alcanzar las estrellas. Hemos probado, hasta este momento, ser una especie capaz de crear belleza, pero también de destruir. Lamentablemente al momento en el que digo estas palabras, hemos destruido más de lo que hemos creado. Desde que salimos de África, hace medio millón de años, hemos extinto el 83% de los mamíferos con los que hemos hecho contacto y la mitad de las plantas. Solo en este siglo hemos destruido el 60%.

Todavía no merecemos las estrellas. Cuando dejemos de matar a la madre que nos ha dado vida, y aprendamos a vivir como hermanos entre nosotros, que somos hermanos, y con las plantas y animales, que también son nuestros hermanos si queremos hablar en perspectivas galácticas, si llega ese día, entonces mereceremos conocer las estrellas. Tal vez esas civilizaciones nos extiendan la invitación, y los medios para volar con ellas. Pero todavía no. Todavía no merecemos conocer nuestros orígenes, ni a los ingenieros, nuestros padres, ni nuestros primos interplanetarios.

¿Algún día lo mereceremos? Yo, en lo personal, creo que sí.

Pero no mientras sigamos culpándonos entre nosotros, de la misma mierda que todos hemos construido.

 

Hemos cagado, todos, donde comemos. Y solo nosotros, en lo individual, nos podemos salvar. Y solo salvándonos, en lo individual, nos vamos a salvar en lo colectivo, y tal vez, entonces merezcamos que las estrellas nos extiendan una invitación a unirnos con ellas, y explorar este hermoso universo no para conquistarlo, sino para amarlo como habremos ya aprendido a amarnos entre nosotros, y como habremos aprendido a amar al Planeta que nos dio la vida.