estrés y la ansiedad

 

Estrategias Mindfulness para lidiar con el estrés y la ansiedad. – Christina Lima

Estos días han dejado una profunda huella en todos quienes habitamos nuestro país, e incluso en quienes se encuentran lejos. A pesar de que lo más recomendable si sientes estrés y la ansiedad, tristeza y angustia es acudir con un profesional, queremos compartirte estos 5 ejercicios de mindfulness que puedes poner en práctica todos los días, para comenzar a reconectarte contigo mismo. 

Respiración plena – Este ejercicio se puede hacer de pie o sentado, en cualquier momento del día. Si puedes hacerlo en flor de loto, mejor, pero no es imperativo para que funcione.

Comienza a inhalar y exhalar suavemente. Cada ciclo deberá durar aproximadamente 6 segundos. Inhala por la nariz y exhala por la boca, dejando que tu aliento salga y entre sin esfuerzo, fluye con la respiración. Deja ir tus pensamientos: ignora los pendientes que te apremian y simplemente deja que fluyan libres junto con cada respiración. Comienza a enfocarte en tus sensaciones físicas al respirar: sigue su camino y temperatura desde que ingresa el aire en tu cuerpo hasta que sale: visualiza cómo te llena de vida. Observa la salida del aire desde tus pulmones, hacia la boca y como se disipa ésta energía hacia el mundo. Comienza haciendo este ejercicio durante un minuto, y si puedes dedicarle al menos tres minutos, verás qué tal te sientes después.

Observación atenta – Este ejercicio es sumamente poderoso porque te permite darte cuenta y apreciar elementos aparentemente simples de tu medio ambiente de una manera profunda. Este ejercicio está diseñado para ayudarte a conectar con la belleza de la naturaleza, la cual podemos fácilmente perder de vista en la velocidad en la que vivimos habitualmente.

Elige un objeto natural en tu ambiente cercano y obsérvalo con atención durante un minuto o dos. Puede ser una flor, un insecto, una hoja o incluso las nubes o la luna. No hagas nada más que observar este objeto. Relájate durante tu observación, dejando que tu mente se concentre en todos sus detalles: míralo como si fuera la primera vez que lo ves. Explora visualmente cada aspecto de su naturaleza, déjate consumir completamente por esta experiencia, y conecta con  su energía y propósito en el mundo.

estrés y la ansiedad

 

 

Atención consciente

Este ejercicio está diseñado para cultivar una conciencia elevada y apreciación de las tareas diarias más simples, así como sus resultados.

Piensa en algo que realices cada día de manera automática, como abrir una puerta. En el momento en que toques el pomo de la puerta, detente un momento y piensa en el lugar en que te encuentras, cómo te sientes en ese momento y hacia dónde te diriges al cruzar ese umbral. Se trata de prestar atención detallada a algunas tareas que realizamos en automático. Este principio se puede aplicar también a tus pensamientos. Es decir, si llega a tu mente una emoción negativa o angustiante, tómate un momento para analizarlo, pensar de dónde viene, clasificarlo como inútil y liberar su carga negativa. También puedes reforzar las acciones positivas: por ejemplo, si llega a ti el olor de la comida, concéntrate en lo afortunado que eres en poder disfrutarla en tus circunstancias, incluso si la compartes con tus amigos o familia. Escoge un punto que te resuene y en lugar de darlo por hecho o pasar en automático, detente y tómate un momento para darle un propósito en tu vida y las bendiciones que te aporta todos los días.

Inmersión

– El objetivo de este ejercicio es cultivar interés en tus actividades rutinarias y entenderlas a profundidad, llenándote de la experiencia. Por ejemplo, si estás lavando los platos, en lugar de sufrir esta tarea, piensa en qué sientes al contacto del agua con tu piel, cómo es el proceso para que llegue a tu hogar, nota tu postura al realizarlo, piensa en si existe una mejor manera de hacerlo, por ejemplo. El asunto es prender tu creatividad y descubrir nuevas experiencias a través de una actividad de rutina. No te desesperes por acabar tu tareas y comenzar otra cosa, mejor llénate de esta experiencia, paso a paso y disfruta todas las acciones que puedes realizar y por supuesto, los resultados.

Apreciación de tu vida

En este ejercicio, lo que deberás hacer es notar 3 cosas en tu día que generalmente suceden sin ser apreciadas. Pueden ser objetos o gente, tú decides; anótalas en un cuaderno o block de notas para completar las 3 al final del día. El punto de este ejercicio es dar gracias y apreciar las cosas aparentemente insignificantes en la vida, pero que sin embargo soportan nuestra existencia sin que les dediquemos ningún pensamiento al final del día. Por ejemplo, el cartero que entrega tu correo, ese sweater calientito que te protege del frío, tu nariz que te permite apreciar cómo huele un ramo de flores… Una vez que las tengas, puedes preguntarte, ¿sabes cómo trabajan o funcionan? ¿Has notado qué sucedería si ya no existieran en tu vida? ¿Te has detenido a apreciar todos los beneficios que aportan a tu día a día? Analízalas y date cuenta de todo lo que tiene que funcionar correctamente para que puedas vivir diariamente.

 

Texto: Cristina Lima

Arte: Juusohd