Metamorfosis

 

Las serpientes lo hacen para crecer, les queda chica la vieja piel en su nuevo cuerpo. Tienen que romperla por que su cuerpo ya no cabe en su piel vieja.

Los humanos lo hacemos por la misma razón: para crecer; a nuestro espíritu de hoy le queda chica la piel de ayer. Sin esa muda no hay evolución, no hay cambio.
Sin embargo, como cuando nos desvestimos para cambiarnos de ropa, hay un momento en el que estamos desnudos. Nada nos cubre, nada nos protege del exterior. Ya no somos lo que éramos, y todavía no somos lo que seremos. Nos vemos en el espejo y no nos reconocemos. Nuestra familia y amigos buscan la piel de ayer, la de sus expectativas, y no la encuentran, y todavía no encuentran la nueva piel.

En ese momento de desnudez y vulnerabilidad nos podemos lastimar. Nos vamos a lastimar. Es parte del proceso de creación de la nueva piel, del nuevo Yo.
Pero un día la vulnerabilidad cede, y se revela un nuevo ser. Un nuevo humano. Tal vez el nombre sea el mismo, y las memorias también. Pero el ser ha evolucionado.
Que no te intimide tu desnudez, ni tu vulnerabilidad. Camina. Deja que muera la crisálida del Yo de ayer, para que nazca el nuevo Yo.

Esa es la metamorfosis.

Metamorfosis

 

imagen de @julianmajin