OUMUAMUA
Científicos del Centro Harvard-Smithsonian creen que el antiguo asteroide Oumuamua podría tratarse de una Nave espacial naufragada.

 

El primer visitante interestelar conocido por el ser humano y bautizado con el nombre de Oumuamua -que significa algo así como explorador, en hawaiano- sigue siendo un gran misterio para los científicos y astrónomos.  Desde que en octubre de 2017 los astrónomos de la Universidad de Hawái (Estados Unidos) detectaran la luz procedente de este viajero llegado de fuera del Sistema Solar, muchas ha sido las teorías acerca de su origen. Al principio, se creía que Oumuamua era un cometa, aunque la idea fue descartada casi de inmediato, ya que el objeto carecía de una cola y de una coma (la «cabellera» que envuelve su núcleo), hechas de material evaporado de su superficie. Por ello, los investigadorse llegaron a la conclusión de que podía ser un asteroide, aunque esta explicación no llegaba a responder del todo a la razón de su extraña trayectoria: el objeto acelera su velocidad, en lugar de disminuirla, como era de esperar. Por ello, se apuntó a una tercera hipótesis: ¿Podría tratarse de una nave espacial alienígena?

 

OUMUAMUA

 

Astrónomos del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica creen que la forma alargada del primer asteroide interestelar conocido, el Oumuamua, opera como un navío, lo que explica su inesperada aceleración. Especulan que el origen del objeto es que fue diseñado por una civilización avanzada para hacer un viaje interestelar, pero que su misión terminó y se convirtió en el desecho de un naufragio.

 

El estudio titulado “¿Podría la presión de la radiación solar explicar la aceleración peculiar de Oumuamua?”, publicado en arXiv —archivo en línea para artículos científicos—, fue realizado por Shmuel Bialy, investigador postdoctoral en el Instituto de Teoría y Computación, y Abraham Loeb, director de este centro.

 

Oumuamua fue visto por primera vez por el Telescopio de Sondeo Panorámico y Sistema de Respuesta Rápida (Pan-STARRS 1, por sus siglas en inglés), ubicado en el Observatorio Haleakala, en Hawái, 40 días después de su paso más cercano al Sol, el 9 de septiembre de 2017, cuando ya salía del sistema solar. En ese momento, los astrónomos notaron que parecía tener una alta densidad, que indica una composición rocosa y metálica, y que giraba rápidamente. Si bien no mostró signos de desgasificación al pasar cerca del Sol —lo que hubiera indicado que era un cometa—, un equipo de investigación obtuvo espectros que señalaron que Oumuamua estaba más helado de lo que se pensaba. Luego, cuando comenzó a abandonar el sistema solar, el Telescopio Espacial Hubble tomó imágenes que revelaron comportamientos inesperados.

 

OUMUAMUA

 

Después de examinar las imágenes, otro equipo de investigación internacional descubrió que Oumuamua había aumentado en velocidad, en lugar de disminuirla como se esperaba. La explicación más probable era que el asteroide descargaba material de su superficie debido al calentamiento solar —también conocido como desgasificación—. La liberación de éste, consistente con la forma en que se comporta un cometa, le daría a Oumuamua el empuje constante que necesitaba para lograr este aumento de velocidad. A esto, Bialy y Loeb ofrecen una explicación: si Oumuamua era en realidad un cometa, ¿por qué entonces no experimentó desgasificación cuando estaba más cerca del Sol? Además, citan otras investigaciones que mostraron que si la desgasificación fuera responsable de la aceleración, también habría provocado una rápida evolución en el giro, que no se observó. Básicamente, Bialy y Loeb consideran la posibilidad de que el asteroide pueda ser una especie de nave espacial que depende de la presión de radiación para generar propulsión, similar a lo que esta trabaja en Breaktrough Starshot, el proyecto para enviar pequeñas naves a otros sistemas. Similar a lo que está previsto para Starshot, esta vela pudo haber sido enviada desde otra civilización para estudiar el sistema solar y buscar signos de vida, según el profesor Loeb. Desecho que flota Los astrónomo sugieren que la sonda puede ser realmente un navío difunto que flota bajo la influencia de la gravedad y la radiación estelar, similar a los desechos de los naufragios de barcos que están en el océano.

 

«Explicamos el exceso de aceleración de Oumuamua lejos del Sol como resultado de la fuerza que la Luz del Sol ejerce sobre su superficie. Para que esta fuerza explique el exceso de aceleración medida, el objeto debe ser extremadamente pequeño, del orden de una fracción de milímetro de espesor pero de decenas de metros de tamaño. Esto hace que el objeto sea liviano para su área de superficie y le permite actuar como una vela ligera. Su origen podría ser natural (en el medio interestelar o discos protoplanetarios) o artificial (como una sonda enviada para una misión de reconocimiento en la región interior del Sistema Solar)», afirma Loeb.

 

Basándose en esto, Bialy y Loeb calcularon la probable forma, el grosor y la relación masa-área que tendría un objeto tan artificial. También intentaron determinar si este objeto podría sobrevivir en el espacio interestelar, y si podría o no resistir las tensiones de tracción causadas por la rotación y las fuerzas de marea.

 

OUMUAMUA

 

Lo que encontraron fue que unavela con solo una fracción de milímetro de espesor(0,3-0,9 milímetros) sería suficiente para que una lámina de material sólido sobreviviera el viaje a través de toda la galaxia, aunque esto depende en gran medida de la densidad de masa de Oumuamua. Gruesa o delgada, esta vela podría soportarcolisiones con granos de polvo y gasque impregnan el medio interestelar, así como fuerzas centrífugas y de marea.
En cuanto a lo que estaría haciendo una vela ligera extraterrestre en nuestro Sistema Solar, Bialy y Loeb sugieren que la sonda puede ser realmente una vela difunta queflota bajo la influencia de la gravedad y la radiación estelar, similar a los desechos de los naufragios de barcosque flotan en el océano. Esto ayudaría a explicarpor qué Breakthrough Listen (proyecto para buscar comunicaciones extraterrestres)  no encontró evidencia de transmisiones de radioen el momento de su monitorización.

 

Fuente: ABC Ciencia