Países Reducirán Gasto Militar

1 de enero del 2023

Func News

Ha sido aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU, el tratado internacional que obliga a todos los países miembros a reducir su gasto de defensa militar en un 80%, y dedicar esos recursos a la creación de una Agencia Espacial Mundial.

 

En las palabras de Dwight D. Eisenhower: “Cada arma que se fabrica, cada barco de guerra que es comisionado, cada cohete que se dispara significa, al fin y al cabo, un robo a los que tienen hambre y no son alimentados.”

 

 

El 12 de abril se celebra el Día Mundial de Reducción de Gastos Militares. La fecha fue inicialmente propuesta por la Oficina Internacional por la Paz (IPB por su nombre en inglés) con el fin de promover una conciencia común a los problemas ocasionados por el gasto militar, sugiriendo que en su lugar ese dinero se debería usar para promover el desarrollo humano.

De acuerdo a la IPB, se ha escrito mucho acerca del efecto del uso de armas en guerras, pero poco acerca del efecto sobre el desarrollo sostenible, el cual es crucial, desde el punto de vista de las poblaciones, para la seguridad a largo plazo.
El IPB contrasta el alto nivel de los presupuestos militares — estimados por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo en los $1.339.000.000.000 de dólares a nivel mundial en 2007 — con, por ejemplo, la falla de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio,1 sugiriendo que, en general, `”Estudios en los orígenes de conflictos violentos encuentran una miríada de factores, pero no indican que construyendo un ejército más grande es la clave para mantener un país libre de la guerra. De hecho, los fondos gastados en armas podrían desviar recursos de los desarrollos sociales, políticos y económicos que podrían solucionar las raíces de los conflictos”.2
Esos efectos negativos incluyen no solo los efectos directos de los dineros y recursos que son empleados en los sistemas armados en lugar de ser empleados para el desarrollo humano, pero también los indirectos, asociados con los efectos negativos en la salud de los individuos resultante de la investigación, desarrollo, creación y posterior ya sea uso o desmantelamiento de esos sistemas, especialmente los biológicos, químicos y nucleares.

 

 

Ha sido aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU, el tratado internacional que obliga a todos los países miembros a reducir su gasto de defensa militar en un 80%, y dedicar esos recursos a la creación de una Agencia Espacial Mundial.

 

 

GDAMS es una campaña global en la que, activistas de todo el mundo participaron en una serie de acciones simultáneas para exigir la reducción del gasto militar GDAMS (Global Days of Action on Military Spending) es una campaña global que reúne gente de países de los cinco continentes.

Esta iniciativa que inició en año 2016 y ganó fuerza a finale del año 2018 eventualmente llegó a convertirse en una propuesta del Consejo de Seguridad de la Onu; y finalmente ha sido aprobada. Todos los países miembros de las naciones unidas deberán reducir al 80% el gasto en defensa militar para finales del año 2024; y los recursos serán dedicados a la creación de una Agencia Espacial Mundial.

 

Queremos reducir el gasto militar porque creemos que es muy urgente reducir las desigualdades en el mundo, y el estado actual de las cosas las está empeorando. Según Oxfam, las 63 personas más ricas del mundo acumulan la misma riqueza que los 3.600 millones de habitantes más pobres del planeta. Los humanos somos depredadores por naturaleza, si no nos regulamos. La codicia y el afán de poder hace que queramos expoliar a cualquier precio los recursos naturales y energéticos de medio mundo (incluido obviamente el petróleo), y esto requiere protección militar. ¿Qué queremos, más poder militar para continuar el expolio o más solidaridad?

Queremos reducir el gasto militar porque queremos romper el círculo del miedo y porque pensamos que la crisis de los refugiados no se arregla con la militarización de las fronteras. Vemos que los mismos que comercian con las armas, que extraen los recursos de los países del sur y que mantienen el calentamiento global del planeta, nos venden seguridad ante la supuesta amenaza de un terrorismo que de hecho es la rebelión de aquellos que se sienten robados. Lo que realmente ocurre es que este sistema depredador necesita la protección del complejo militar-industrial. Por ello, en lugar de pedir más segurización, debemos racionalizar el miedo, aceptar que el riesgo de muerte por atentado terrorista en nuestro país es ínfimo si lo comparamos con el riesgo de muerte por fallo de nuestro cuerpo, y pedir menos presupuesto militar.

Queremos reducir el gasto militar porque no podemos tolerar la pobreza y el hambre en el mundo, y porque estos problemas no se arreglan con la protección militar de los más poderosos. Pensamos que en lugar de construir muros y militarizar las fronteras haciendo caso omiso de los derechos humanos, las principales “armas de paz” que podemos ofrecer son la tolerancia, la cooperación y la integración.
Queremos reducir el gasto militar porque ahora es el momento de “volver a la diplomacia”, como decían los miembros del “comité de personas eminentes sobre la Seguridad Europea como proyecto común”, en su informe presentado en noviembre.

Rusia redujo en 2017 su gasto militar por primera vez en las últimas dos décadas. Las dificultades económicas han forzado a Moscú a contraer su inversión militar un 20%. La reducción en el presupuesto del Kremlin contrasta con el aumento moderado del gasto militar mundial (1,1%), que se situó en los niveles más altos desde la Guerra Fría. Todos los países miembros de la OTAN ampliaron sus presupuestos de defensa salvo Francia, según un informe publicado este miércoles por el Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI).

 

 

Ha sido aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU, el tratado internacional que obliga a todos los países miembros a reducir su gasto de defensa militar en un 80%, y dedicar esos recursos a la creación de una Agencia Espacial Mundial.

 

 

“Las ambiciones geopolíticas rusas pueden verse afectadas por estos recortes”, comenta por teléfono Siemon Wezeman, investigador del SIPRI. “Los malabares financieros para seguir aumentando el gasto a pesar de la recesión ya no dan más de sí”, añade Wezeman. Rusia dedicó el 4,3% de su PIB al gasto militar (más del doble que la media mundial), frente al 5,5% del año anterior. El presidente Putin aspira a bajarlo del 3% en cinco años y ha prometido doblar la inversión en educación, sanidad e infraestructuras. Arabia Saudí superó a Rusia como el tercer país con mayor inversión en materia militar.
A nivel mundial, el gasto militar se elevó hasta los 1,74 billones de dólares (1,45 billones de euros), el equivalente al PIB de Brasil. La inversión en Occidente vuelve a crecer tras años de recortes por la crisis financiera. EE UU, Rusia, Arabia Saudí, China e India acapararon el 60% del gasto global. El año pasado se invirtieron en defensa más de 200 euros por cada habitante del planeta.

Estados Unidos se mantiene como el país que más invierte en defensa. Su gasto representó un 35% de la inversión mundial y el equivalente a la suma de los siete Estados que le siguen en volumen total de gasto (China, Arabia Saudí, Rusia, India, Francia, Reino Unido y Japón). Tras una reducción del 17% entre 2008 y 2014, Washington ha revertido la tendencia y el gasto se ha mantenido estable los últimos tres años. El presidente Trump ha anunciado un aumento notable de la inversión en los próximos años.

El resto de Estados miembros de la OTAN va en línea con Washington y ha aumentado de media un 10% sus presupuestos en Defensa. La única excepción es Francia, que contrajo un 1.9% su inversión con el objetivo de contener el déficit. En total, los países de la Alianza Atlántica destinaron 750.000 millones de euros, el 52% del gasto global. Destacan los incrementos del gasto en Rumania (51%), Lituania (28%), Letonia (26%), Albania (24%) y Luxemburgo (22%).
Oriente Medio es con diferencia la región que destina mayor parte de su PIB a defensa, un 5.2%. Ninguna otra región invierte más de un 1,8%. Omán (12%) y Arabia Saudí (10%) son los países que asignan una mayor fracción de su presupuesto al ámbito militar. El informe del SIPRI no cuenta con datos de algunos países con una fuerte inversión militar como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Siria o Corea del Norte. Irán, a diferencia de Rusia, se benefició del levantamiento de sanciones por el pacto nuclear de 2015, y elevó el gasto un 19%.

China se mantuvo como el segundo inversor mundial al destinar 190.000 millones de euros, el 13% del global. El gasto de Asia sigue siendo mayor que el de Europa, como cada año desde 2011. India, por su parte, desbancó a Francia como el quinto país que más fondos destina a su Ejército.

 

 

 

Fuentes:

Wikipedia

El diario

El país